Viaje a Japón. Parte 3: Osaka y Kyoto.

Aquí están los preparativos de viaje. Aquí, la travesía por Tokyo y Yokohama.

min-dscn1135OSAKA.

Shin-imamiya.

    La estación que estaba más cerca de nuestro departamento de Osaka fue Shin-imamiya. Esta estación es bastante transitada pues es una estación de conexión del Osaka Loop con otras líneas. Vimos mucha gente usando esta estación, pero muy pocas personas saliendo de ella, y entendimos la razón muy rápidamente. El área cercana a Shin-imamiya está muy descuidada, incluso a llegando a estar bastante sucia. Al principio fue extraño ver esto, pues al estar hospedados por una semana en Shibuya nos acostumbramos a ver calles impecables. Shin-imamiya parecía deprimente en comparación, y nos dió una muy mala primera impresión de Osaka. Por una parte, era irrealista pensar que no existen áreas como estas en Japón, pero también debo decir que Shin-imamiya lucía como muchos lugares que he visto en ciudades mexicanas, o incluso mejor. En cierta medida fue bueno que nos hayamos hospedado aquí, pues me permitió aprender que no todo en Japón es perfecto y que lugares como estos existen en todas las ciudades del mundo.

Osaka-eki

    La estación de trenes de Osaka también es una de las principales estaciones de Japón, y como la principal estación de Osaka, es muy amplia y lujosa. En esta estación en específico, además de hoteles, restaurantes, tiendas y plazas departamentales, también está un Poké-center. Uno de los famosos Pikachus que bailan en Yokohama estuvo ahí, haciendo tonterías y en general siendo gracioso.

Dotombori.min-dscn1748

    Dotombori es un famoso sector comercial en Osaka. Me recordó bastante a Shinjuku y a Asakusa.

Castillo de Osaka.

    Uno de los lugares más bonitos de Osaka, por obvias razones, tiene una arquitectura muy parecida al palacio imperial en Tokyo. Dentro del castillo hay un pequeño museo que habla sobre las batallas que ha habido en Osaka.

KYOTO.

Gion.

    El legendario distrito de Geishas está rodeado de comercios y templos. No vimos ninguna Geisha, pero eso era de esperarse. Las geishas han alcanzado un estatus casi mítico en los últimos años, y ver alguna es un algo muy inusual. Gion también está rodeado de pequeños templos que muy pocos turistas se molestan en visitar, lo cual es un desperdicio para ellos y una ventaja para nosotros, pues precisamente esa soledad y tranquilidad que se siente en los templos es lo que los hace aún más agradables.

Kinkaku-ji.

    Uno de los pocos lugares que no están cerca de alguna estación de trenes. Las paredes de Kinkaku-ji están cubiertas por láminas de oro. El interior también está cubierto de oro, pero no es accesible a los turistas por razones obvias. Tanto Kinkaku-ji como en el palacio de Osaka y Senso-ji estuvieron llenos de turistas, principalmente Chinos y Europeos, pero también me llamó la atención notar que la mayoría de los templos y lugares históricos de Japón tienen una afluencia constante de estudiantes. Es fácil de entender, pocos países tienen una cantidad tan grande de sitios históricos tan importantes y tan accesibles. Es normal que los viajes escolares se hagan a este tipo de lugares, y la verdad en muchos momentos envidié a estos niños, sobre todo cuando recordaba mis viajes escolares a la fábrica de cajas.

    Para llegar a Kinkaku-ji, tuvimos que usar un camión urbano. Este fue el segundo autobús que tomamos en Japón, y yo esperaba una experiencia tan, digamos, florida como los autobuses urbanos de México, eternamente patrocinados por Warner Brothers, la virgen de Guadalupe y La Poderosa. En Japón, los autobuses son tan puntuales, limpios y seguros como los trenes. En cada parada hay horarios para la referencia de los pasajeros. Estos horarios son observados y cumplidos religiosamente por los conductores. Para usar el autobús, también requerimos un mapa de las rutas, que era tan completo (y complejo) como el mapa de trenes.

min-dscn1234Fushimi Inari-Taisha

    Fushimi Inari es probablemente el templo shintoista más famoso de Kyoto. Es famoso por contar con inumerables puertas anaranjadas rodeando el sendero que lleva hasta la cima de la montaña. Como casi todos los lugares turísticos de Japón, sólo la entrada está llena de turistas, y muy pocos de ellos se molestan en subir la montaña. Fue por esto que dentro de las puertas iniciales era casi imposible caminar, pero en la cima nos encontramos totalmente sólos.

Arashiyama.

    Como muchos lugares famosos de Japón, el bosque de bamboo de Arashiyama está perpetuamente lleno de turistas. Lo mejor es recorrerlo caminando, y aunque hay varias tiendas donde rentan bicicletas, la cantidad de turistas hace que sea imposible usarlas.

Kyoto-eki.

    Una de las más famosas estaciones de trenes de Japón. Justo como las estaciones de Tokyo y Osaka, esta estación es enorme y contiene muchas tiendas, restaurantes, centros comerciales, e incluso hoteles enteros.

Saliendo de Japón.min-dscn1333

    Preocupados por perder nuestro vuelo de regreso, regresamos muy temprano de Osaka. Desde Shin-Osaka tomamos el Shinkansen hasta la estación de Tokyo y de ahí tomamos el Narita Express, que nos llevó directamente a nuestra terminal.

    El aeropuerto de Narita es el más bonito y práctico en el que he estado y, gracias a que llegamos muy temprano, pudimos explorarlo cómodamente.

Conclusiones.

    Si uno va a Japón esperando que en cada esquina haya tiendas de videojuegos o anime, será sumamente decepcionante. Duante las dos semanas, sólo vi a tres personas jugando videojuegos en el tren, y sólo vi a una persona leyendo manga. Tal parecería que la cultura otaku fuese exportada en su totalidad y estuviera más arraigada fuera de Japón. Sin embargo, hay cosas mucho mejores que los videojuegos y el anime. Los templos y castillos me dieron algunas de las vistas más hermosas que he tenido. Tanto así, que he llegado a preocuparme, pues no quiero sentirme decepcionado de otros lugares a los que viaje en el futuro.

    Me permitió darme cuenta de lo dependiente que México es de los Estados Unidos. No sólo en cuestiones económicas y geográficas, sino en temas tan sencillos como la música, la comida, la arquitectura, la moda y la actitud que tenemos frente al trabajo y a la vida en general. Esto es de esperarse, pues culturas tan cercanas tienden a tener aspectos parecidos, pero no es hasta que uno va a un país totalmente diferente que llega a notar la gravedad de esto.
min-dscn1622     Lo peor del viaje fue el jetlag, tanto el de llegada como el de regreso. Despertar a las 3am sin poder volver a dormir y después estar totalmente exhausto a medio día no es una sensación agradable, pero es inevitable, es pasajera, y es un precio pequeño que estoy totalmente dispuesto a pagar de nuevo.

    Una parte de mi esperaba sentirse decepcionado de Japón. Esperaba ir y ver que no hay tanta diferencia entre Japón y México, tratando de sentir que estamos haciendo las cosas relativamente bien. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Llevaba expectativas muy altas de Japón y todas fueron sobrepasadas, por mucho. Cuando regresé a México, me sentí deprimido por varios días al darme cuenta que nosotros podríamos tener todas las ventajas que tienen en Japón, pero nuestra característica indiferencia, hostilidad hacia nuestra propia sociedad y nuestra falta de ímpetu han logrado que seamos un país del tercer mundo que nunca ha sabido aprovechar las ventajas y recursos que cualquier país del primer mundo querría tener. Llegué a la conclusión de que lo único que diferencia a Japón y a México es la actitud de sus pobladores y encuentro todo esto sumamente triste y decepcionante.

    Realmente me gustó todo lo que vi en Japón y no podría elegir una cosa en particular. Me gustó estar inmerso al 100% en un idioma del cual entiendo sólo lo más básico, y a la vez esto me exigió recordar y practicar lo que estudié hace años. Fue muy divertido ver las expresiones de terror absoluto de los japoneses cuando ven que eres un gaijin y tratas de comunicarte con ellos en inglés. Fue casi tan divertido como las expresiones que yo hice cuando no entendía lo que me trataban de decir en japonés. Esto fue salir de mi zona de confort de una manera retadora y divertida a la vez. A pesar de no poder comunicarse bien, los japoneses siempre se esfuerzan en ofrecer un servicio excelente, y la verdad es que siempre lo logran. También fue muy divertido perderse en las calles y entrar a lugares desconocidos, explorar la ciudad a cualquier hora sientiendo la tranquilidad de que uno no va a terminar asaltado o muerto por entrar en lugares que no debía. Pocos paises pueden ofrecer esto y es una de las cosas que más valoré cuando estuve en Japón.

    Creo que el aprendizaje más valioso que traje del viaje fue ver lo profesionales y empáticos que pueden ser los japoneses. Admiré muchísimo esto, pues todos los días confirmo quemin-dscn1667 algo que nos falta en México es profesionalismo. Los japoneses tienen una mentalidad casi obsesiva con su trabajo, y, aunque sé que esto les trae ciertos problemas, también sé que podríamos aprender mucho de esto. Sé que muchas personas consideran la personalidad de los japoneses como tímida, fría o demasiado seria, pero creo que lo que pasa es que no les gusta importunar a los demás. Por ejemplo, los japoneses tienen fiestas y festivales, y si alguno de ellos quiere embriagarse y cantar hasta el día siguiente, va a hacerlo en un cuarto privado para no molestar a los vecinos en la madrugada (de hecho, es por esto que los karaokes son tan populares allá).

    En definitiva, me llevé una excelente opinión de Japón. Sería capaz de mudarme definitivamente a este país si las condiciones son las adecuadas, y, cuando menos, me gustaría repetir un viaje turístico en algún momento. Pensé que este sería mi último viaje del año, pero sin saberlo, ya me habían programado otro viaje a Nueva York…

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Alan Verdugo / 2016/11/23 / Uncategorized / 1 Comment

Viaje a Japón. Parte 2: Tokyo y Yokohama.

Aquí están detallados los preparativos para el viaje. Aquí la travesía por Osaka y Kyoto.

    Una vez que nos instalamos en Tokyo y dormimos por unas horas, era momento de salir a conocer. Al principio fue un poco intimidante, y sólo salimos cerca del departamento a un café en donde tenían su menú en inglés, pero poco a poco fuimos explorando la zona.

min-dscn0796Shibuya.

    Aquí fue donde se encontraba nuestro departamento. Shibuya es considerada una zona famosa de Tokyo, donde se pueden encontrar muchas tiendas departamentales. Pocos lugares del mundo pueden presumir que incluso uno de sus cruces peatonales es una atracción turística que se puede ver en vivo por Internet.

    A unos metros del cruce peatonal (y de la estación de Shibuya) se encuentra la estatua de Hachiko, el Shiba-Inu que adquirió fama mundial gracias a la lealtad por su humano. A pesar de que Hachiko murió hace más de 80 años, su estatua aún está rodeada de gente a todas horas, incluso es necesario hacer fila para tomar fotos. Últimamente ha llegado un gato (¿o gatos?) a refugiarse bajo Hachiko, lo cual hace que aún más gente vaya y tome fotos. A pesar de la fama tan grande que tiene Hachiko, es casi imposible encontrar productos basados en su imagen. Tal parece que los japoneses respetan demasiado a este perrito, tanto que no quieren usar su imagen para fines comerciales. En general, Shibuya fue una de las partes más agradables que vi en Tokyo. Tiene el equilibrio perfecto entre un distrito comercial y una zona residencial, y a mi gusto sería el lugar perfecto para vivir en Tokyo.

Meiji Jingu.min-dscn0329

    Un bosque dentro de Tokyo. Este fue la primera de las muchas locaciones tradicionales que visitamos, y realmente se siente como un lugar místico en donde aparecen mapaches mágicos con hojas en la cabeza. Meiji Jingu tiene un terreno muy extenso en una excelente área de Tokyo. Esta fue otra de las buenas impresiones que me llevé de los japoneses, pues a pesar de que Meiji Jingu tiene un terreno tan extenso y atractivo, han decidido conservarlo íntegro como un lugar sagrado y libre de influencias negativas como la contaminación o el comercio. Aquí tuvimos la oportunidad de presenciar una boda tradicional japonesa.

Omotesando.

    Saliendo de Meiji Jingu comimos un takoyaki y caminamos por Omotesando. A mi gusto y experiencia, Omotesando es una de las áreas más elegantes de Tokyo, e incluso me parece que es más elegante que la Fifth Avenue de Manhattan.

El palacio imperial de Tokyo.

min-dscn0490    La residencia oficial del Emperador de Japón. Jamás había visto una casa tan amplia e impresionante. Los japoneses tienen un gusto excelente en casi todas las cosas y tenían un gusto aún mejor antes. El palacio tiene una extensión impresionante a pesar de que ciertas partes no están accesibles a los turistas. Este fue, fácilmente, uno de mis lugares favoritos en Tokyo. El palacio imperial es uno de los muchísimos lugares de Japón en donde se pueden tomar fotografías a casi cualquier dirección y prácticamente se tiene garantizada una escena digna de una postal.

Shinjuku.

    Shinjuku es un sector comercial con una apariencia sumamente cyberpunk. Pudimos ver a Godzilla escondido detrás de unos edificios. Aquí recibimos la inesperada ayuda de una viejecita que se acercó a nosotros y nos preguntó, en perfecto inglés, si necesitábamos algún tipo de ayuda.

Akihabara.

    Todo fan de los videojuegos o el anime ha escuchado de Akihabara. Irónicamente, encontré pocos lugares que vendieran videojuegos o anime. La mayoría de los juegos son “UFO catchers”, es decir, juegos de gruas fraudulentos en donde se supone que ganas muñecos de peluche y otras cosas, pero donde en realidad nadie gana nada (Excepto Avena, que al parecer tomó un curso intensivo de esto). También traté de buscar los lugares donde se reúne la “Fighting games scene” y no encontré nada. Tampoco vi a muchas japonesitas haciendo cosplay, como esperaba. Las pocas que vi estaban vestidas de lolitas y repartían volantes. Sospecho que la razón de todo esto fue el horario en el que fuimos. Seguramente en fines de semana o en la noche el ambiente es muy diferente.

Asakusa y Senso-ji.min-dscn0651

    En el barrio de Asakusa está ubicado Senso-ji, un templo budista dedicado a Kannon y uno de los más visitados en Tokyo. Aquí comí un delicioso Taiyaki, que básicamente es un hotcake con forma de pescado, relleno de crema. También comimos Yakitori, que son brochetas de pollo. El restaurante de Yakitori fue toda una experiencia, ya que a pesar de estar muy cerca de Senso-ji, estaba bastante oculto de los turistas, y mientras ellos están buscando su McDonald’s y restaurantes de sushi con menús en inglés, nosotros nos dimos cuenta de que es necesario adentrarse en lo desconocido y salir de las áreas comunes para encontrar verdadera comida japonesa. Creo que entre menos turistas uno vea en un restaurante, es un mejor indicativo de la calidad y de la autenticidad de la comida.

Odaiba.min-dscn0827

    Odaiba es una isla artificial originalmente planeada para propósitos de defensa, pero ahora es un distrito comercial y turístico. Ahí nos encontramos de nuevo con Avena y Soraya, que llevan varios años viviendo en Japón y nos sirvieron de consejeros y guías de turistas.

    En Odaiba está una de las atracciones más interesantes de Japón: Un Gundam escala 1:1. Este robot gigante es lo que el gobierno japonés usa para defenderse de los monstruos que los atacan regularmente. Afortunadamente, Octubre no es temporada de monstruos y pudimos ver al Gundam estacionado en su lugar habitual.

    Odaiba tiene una de la plazas comerciales más bonitas que he visto: Venus Fort. También tiene un complejo de Toyota en donde vimos autos concept muy avanzados, como uno impulsado por hidrógeno, que también tiene la capacidad de compartir su energía con otros vehículos y con casas.

    Después de comer, fuimos a Joypolis, un arcade center de Sega. En Joypolis está el juego de drifting que usa autos de verdad, y yo estaba muy emocionado por jugarlo. Años antes de que “Fast and Furious” arruinara por completo el drifting, surgió la obra que puso al drifting en el mapa y que todos han tratado, ilusamente, de imitar. Por supuesto, estoy hablando de Initial-D Overdrift. Por una parte, tenía mucha curiosidad de manejar sentado en la parte derecha del auto, y meter los cambios con la mano izquierda. Creí que iba a ser muy difícil acostumbrarme a esto y de hecho no pensé que pudiera lograrlo, pero estaba ansioso por intentarlo.

    min-dscn0888Hay tres autos que están disponibles: El AE-86 Sprinter Trueno de Takumi, el Impressa WRX de Bunta y el RX-7 de Keisuke. Sin embargo, no es posible elegir cuál vas a usar, y las empleadas te dirigen al primero que esté disponible. En parte tiene sentido que no se te permita elegir, porque sospecho que todos querrían usar el legendario “hachi-roku”. A mi me tocó conducir el Impressa. Desgraciadamente, el juego ha sido modificado para hacerlo más sencillo. Por una parte, la palanca sólo tiene dos posiciones: Up y Down. Es muy parecido a las “paletas” que usan los autos “estándar” nuevos. Tampoco hay un clutch que necesites presionar para cambiar de velocidad (esto fue lo que más me confundió). Pero supongo que estos cambios son para que niños y gente que no sabe conducir sean capaces de jugar. Además, las gráficas ya se ven un poco viejas. Por todo esto, el juego fue algo decepcionante, tomando en cuenta que es algo caro (600 yenes por unos minutos de juego).

Ginza.

    Ginza es un área de Tokyo llena de edificios que a la vez están llenos de tiendas departamentales muy interesantes. Es conocida como un área muy elegante en donde la renta del metro cuadrado por un negocio ronda los miles de dólares. Se dice que si uno toma el billete de mayor denominación en Japón y se dobla tanto como sea posible, no sería capaz de pagar por esa misma área en el suelo de Ginza.

min-dscn0707Skytree.

   El Tokyo skytree es una torre de 634 metros de altura, se usa como atracción turística y como antena de transmisión para comunicaciones de radio y televisión. Ofrece probablemente la mejor vista la ciudad, y, con un poco de suerte, se alcanza a ver hasta el monte Fuji. Para los extranjeros, el Skytree ofrece un servicio especial en donde las filas son más cortas pero el precio es un poco mayor. Aunque el espacio es bastante reducido (como casi cualquier lugar en Tokyo), dentro del Skytree hay tiendas de regalos, un café y fotógrafos profesionales que ayudan a la gente tomando fotos por una cuota. En algún viaje futuro a Japón me gustaría visitar el Skytreee de noche, pues las luces de Tokyo deben ser impresionantes, sobre todo cuando hay fuegos artificiales en los rios cercanos.

Yokohama.

    Yokohama realmente no es parte de Tokyo, pero está bastante cerca. Aquí, Avena y Soraya nos llevaron a comer ramen y a conocer el área. Aquí vimos un par de samurais en su atuendo tradicional dando una demostración de sus habilidades. Mi niño interior surgió y recordé esos años cuando soñaba con ser un samurai y seguir el camino de la espada, tener duelos al atardecer sobre un campo de hierba alta en donde ambos contrincantes duran minutos sin moverse, estudiando a su adversario. También caminamos un rato por el barrio chino.

Daikanyama.min-dscn0424

    Nuestro último día en Tokyo lo usamos para descansar un poco y planear el viaje a Osaka. Para cenar, decidimos ir en busca de un restaurante mexicano en la elegante área de Daikanyama, pues estaba a unos minutos caminando desde nuestro departamento. El restaurante se llama Hacienda del Cielo, y tiene la particularidad de que está abierto 28 horas diarias. Tal vez suene paradójico ir a un restaurante mexicano en Japón, pero quise hacerlo porque tengo la teoría de que un japonés que pruebe el sushi estilo mexicano se sentirá decepcionado (independientemente si sabe bien o no). Quería vivir esta misma experiencia y ver si los japoneses son capaces de hacer o adaptarse correctamente a la comida mexicana. Traté de pedir unos tacos, pero me dijeron que si los quería de carne, por alguna extraña razón tenían que usar esas horribles tortillas duras creadas por los gringos. Me resigné a pedir unas enchiladas, que resultaron estar inesperadamente buenas. De cierta manera, me sentí decepcionado de que no me sentí decepcionado por la comida. El restaurante tiene una hermosa vista de Daikanyama y se alcanza a ver muy bien la famosa Tokyo Tower. El área de Daikanyama también es muy elegante y agradable, y se ve que es muy cara. Por ejemplo, pasamos por una estética donde se anunciaban cortes de cabello a ¥6,000, que es caro incluso para estándares japoneses.

Los trenes.min-dscn1080

    El sistema de trenes en Japón es suficiente para impresionar a cualquiera, y es una atracción turística por si mismo. La puntualidad y exactitud obsesiva es algo digno de admirar. Tan sólo el sistema de trenes de Tokyo pone en vergüenza al de toda el área metropolitana de Nueva York (ya no se diga al de la Ciudad de México) y recordemos que se puede viajar desde casi cualquier punto de Japón hasta el otro lado del país moviéndose exclusivamente en trenes. Es por esto que los japoneses han desarrollado un gusto y orgullo tan arraigado por sus trenes. La gran mayoría de los japoneses usan los trenes a diario y esto hace que pocos de ellos necesiten comprar un auto. Los trenes son eficientes, rápidos, seguros, limpios y relativamente baratos, además de que han permitido a las zonas metropolitanas de Japón ser ciudades ultramodernas en las que viven millones de personas sin tener problemas de tráfico.

    En Tokyo, los trenes tienen pantallas que muestran el recorrido del tren, con los nombres de las estaciones en japonés e inglés. Cada parada es anunciada en japonés y en inglés. En cada estación hay muchos letreros y señalamientos que permiten encontrar los andenes rápidamente (todo esto también en inglés). En Osaka y Kyoto los trenes son más viejos, no tienen pantallas, las paradas sólo se anuncian en japonés y las estaciones no ofrecen mapas impresos, pero incluso así, es fácil entender las rutas.min-dscn0171
Algo que me llamó la atención del sistema de trenes japonés es que no usan una tarifa base como en la ciudad de México o Nueva York. En Japón, se paga dependiendo de qué tan lejos se va a viajar. Para evitar que alguien pague la tarifa mínima y trate de viajar más lejos, el boleto de entrada también se tiene que usar al momento de salir de la estación. Esto me pareció muy ingenioso y justo, pues debido a la extensión tan grande de la red de trenes, sería inconveniente que un usuario pague lo mismo por ir a la siguiente estación que al otro lado del pais. Tal vez este mecanismo de cobro es el que ha permitido a Japón ofrecer un servicio de tan alta calidad, y creo que, a pesar de las inevitables quejas que surgirían de los mexicanos, algo así se debería implementar aquí.

    Las personas en todos los trenes se comportan de una manera muy respetuosa, callada y tranquila, tanto es así, que muchos usan este tiempo para leer o dormir. Muy diferente al transporte colectivo de México en donde las cumbias y los vendedores hacen imposible concentrarse en un libro o dormir plenamente.

    El orgullo más grande del sistema de trenes japonés es el Shinkansen (A.K.A. el tren bala). La mejor manera en que puedo describir al Shinkansen es como un avión que nunca despega. De hecho, dentro de Japón es mucho más práctico viajar en Shinkansen que en avión.
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    Como mencioné antes, decidimos comprar un JR pass porque concluimos que íbamos a necesitar viajar en el Shinkansen varias veces. Saber si es conveniente comprar un JR pass depende de varios factores. Si se va a viajar a otras ciudades de Japón durante varios días, seguramente es conveniente, pero si el viaje es corto y no se planea salir de una sola ciudad, el JR pass podría ser un gasto excesivo. Por ejemplo, un viaje sencillo en Shinkansen de Tokyo a Shin-Osaka cuesta alrededor de $46 dlls, mientras que el JR pass por 7 días cuesta aproximadamente $279 dlls. Los viajes locales dentro de las líneas de JR (entre ¥150 a ¥400 aproximadamente) son gratis presentando el JR pass. En nuestro caso, fue muy conveniente, pues el viaje duró dos semanas, y teníamos planeado viajar de Tokyo a Osaka y de Osaka estar visitando Kyoto (y tal vez Nara) regularmente. Para esto, el Shinkansen es la opción más rápida y cómoda.

    En nuestro viaje de regreso usamos el Narita Express para viajar desde la estación de Tokyo al aeropuerto de Narita. El Narita Express, como su nombre lo dice, es un tren especial que viaja directamente al aeropuerto de Narita. Obviamente, está pensado en las personas que quieren llegar rápidamente al aeropuerto sin usar los trenes locales. A pesar de que no es tan rápido como el Shinkansen, el Narita Express también es bastante veloz y ofrece muchas ventajas. Por ejemplo, en las pantallas se muestran los horarios de los vuelos próximos a salir de Narita, así como información del clima de las principales ciudades, el tipo de cambio y otra información muy útil.

    Una vez que el Shinkansen nos llevó a Osaka, nuestro objetivo era encontrar el departamento que rentamos. En el siguiente post contaré sobre el viaje en Osaka y Kyoto.

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Alan Verdugo / 2016/11/23 / Uncategorized / 2 Comments

Viaje a Japón. Parte 1: Preparando el viaje.

Aquí la travesía por Tokyo y Yokohama. Aquí la travesía por Osaka y Kyoto.

    Por muchas razones me siento atraído a muchas facetas de la cultura japonesa y por lo tanto, viajar a Japón siempre fue un objetivo que me había planteado. Sin embargo, nunca me propuse seriamente organizar un viaje. Varios amigos han viajado a Japón y me lo han recomendado, esto me permitió darme cuenta de que no es tan inalcanzable o complicado como parece en primera instancia. Después de cuestionarme qué hacer con dos semanas de vacaciones, Briana sugirió ir a Japón, y fue así como empezamos los preparativos.

    Aquí voy a contar los sucesos del viaje, a manera de memoria. También voy a tratar de dar consejos para gente que tenga planeado viajar a Japón en el futuro. Japón es un país sumamente organizado, y como tal, requiere que tanto sus habitantes como sus visitantes sean organizados para encajar en su sociedad. El sistema de trenes (del cual hablaré extensamente después) es un buen ejemplo de esto, pues para usarlo adecuadamente es necesario manejar una diversidad de horarios y líneas. Al principio puede parecer intimidante ver una lista tan larga de preparativos, pero cada punto nos ayudó a aprovechar nuestro tiempo y disfrutar más del viaje. El viaje sería relativamente largo y teníamos planeado visitar muchos lugares y hacer muchas cosas, así que fue necesario prepararnos con meses de anticipación. Hicimos ciertas cosas que fueron vitales para lograr esto:

  • Escribí un programa que encuentra vuelos de acuerdo a ciertas características. Tardé bastante tiempo en completarlo, pero realmente valió la pena, pues me permite encontrar vuelos baratos casi al momento en el que se ponen a la venta. También, Briana pasó mucho tiempo monitoreando sitios de promociones en vuelos, esto nos permitió aprender a distinguir entre un vuelo caro y uno barato, lo cual a su vez me dio una buena idea de qué parámetros darle a mi programa. El programa encontró un vuelo barato desde LAX hasta Narita (en All Nippon Airways), así que buscamos otro vuelo barato desde Guadalajara hasta Los Ángeles (En Volaris).
  • El pasado viaje a Nueva York me enseñó que las maletas de rueditas no son prácticas si se va a caminar mucho, así que compramos mochilas de backpacking. Específicamente, la High Sierra Lighting 35. All Nippon Airways nos permitió subirlas como equipaje de mano, pero Volaris no. Compramos este modelo de mochilas porque se veía práctica y no tan grande, además de que fue relativamente fácil encontrarlas en tiendas de Guadalajara. Aunque fueron un poco caras, nos resultaron muy útiles y esperamos usarlas en muchos viajes futuros.
  • Compramos un JR pass. Básicamente, un JR pass es un boleto de entrada gratis e ilimitada a todos los medios de transporte de Japan Rail. Esto fue súmamente útil y recomendable pues nos ahorró mucho dinero, sobre todo en viajes largos. Dado que Japan Rail es la compañía predominante en Japón, el pase se puede usar en la gran mayoría de estaciones de trenes locales, así como en ciertos autobuses, el Shinkansen, el Narita Express e incluso un ferry. Curiosamente, es imposible comprar un JR pass dentro de Japón, y Japan Rail no tiene una tienda oficial, así que es necesario buscar buenos precios con agencias de viaje que se dedican a esto. Nosotros encontramos el mejor precio en Japan Experience, que envía el voucher del JR pass vía FedEx. Esta manera de venderlo me pareció muy poco práctica, pues es necesario recibir un vale físico que después se cambia por el JR pass en alguna de las estaciones de JR en Japón, cuando sería mucho más sencillo que enviaran algún tipo de código por email. La razón de esto es para asegurarse de que sólo los extranjeros usarán el JR pass. Japan Experience también envió gratis un pequeño libro con consejos de cómo moverse en los trenes japoneses y cuales lugares visitar. Este libro resultó ser inesperadamente útil y práctico.
  • Dado a que no queríamos permanecer en Tokyo por las dos semanas que duraría el viaje, usando AirBnB reservamos dos departamentos: uno en Tokyo (en Shibuya, específicamente) y otro en Osaka. Ambos proveían dos amenidades que fueron muy útiles: Un pocket wi-fi y una lavadora. La lavadora fue vital pues nos permitió viajar con una cantidad pequeña de ropa y lavarla cuando fuera necesario. El pocket wi-fi nos permitió estar conectados a Internet, incluso mientras estábamos fuera del departamento. Esto fue vital para no perdernos y buscar información. En Japón, muy pocos lugares ofrecen conexión gratis y libre a Internet. Las dos ocasiones en las que tratamos de conectarnos al wi-fi de McDonald’s, no funcionó. En Starbucks es necesario hacer un proceso de registro por Internet antes de llegar al restaurante, lo cuál hace casi imposible usarlo en una emergencia.
  • Bajé mapas del metro de Tokyo, Osaka y Kyoto. Esto fue muy buena idea ya que al llegar al aeropuerto de Narita estábamos bastante perdidos y no sabíamos cómo llegar a la estación de Shibuya. Sin embargo, aquí he de hacer una advertencia, pues sólo bajé un mapa por cada ciudad, y resulta que cada ciudad tiene varios sistemas de trenes totalmente independientes (incluso si comparten algunas estaciones), así que es necesario tener varios mapas por ciudad. Después hablaré de esto más a detalle.
  • Buscamos adaptadores de corriente, pero no fueron necesarios. Japón usa un voltaje de 100v, así que la mayoría de los aparatos que funcionan con 110v también funcionan allá sin necesidad de adaptadores.
  • Compramos yenes por adelantado. Esto también fue buena idea, porque tuvimos ciertos problemas para retirar dinero de los cajeros automáticos. Globo Exchange es uno de los pocos lugares que venden yenes en México, así que hicimos una reservación y los compramos el mismo día del inicio del viaje.
  • Mi GPS Garmin que me ha resultado ser tan útil hasta ahora, resultó ser totalmente inútil en Japón. A pesar de que podía localizarme correctamente, el GPS no tenía ningún mapa urbano de Japón, y por lo tanto no podía trazar rutas o darme direcciones exactas. Recomendaría mucho tener un GPS que no use conexión a Internet, pero primero asegurándose de que tenga mapas detallados y actualizados del lugar al que se va a viajar. Después descubrí que mi GPS no tiene mapas de Asia porque lo compré en México, y hasta ahora sólo he visto que tenga mapas de ciudades de América. Debido a esto, para ubicarnos usamos Google Maps en nuestros smartphones, que llevamos conectados al pocket-wifi del departamento.
  • Me debatí mucho si debía llevar una laptop al viaje. Al final decidí llevar mi vieja netbook Toshiba y, a pesar de que no fue algo primordial, si fue de ayuda pues pude respaldar los cientos de fotos que tomamos, además de que nos permitió navegar y revisar documentos que necesitábamos.
  • Compré una cámara Nikon Coolpix S9900. Esta cámara, además de ser muy pequeña, tiene muchas opciones interesantes y genera imágenes de calidad muy superior a casi cualquier celular actual. Durante el viaje vi a muchos turistas que usaban su celular para tomar fotos, y en cierta medida esto es aceptable, pero Japón tiene paisajes tan hermosos que un lente de poca calidad realmente no es suficiente para hacerles justicia.
  • Estudié japonés por aproximadamente dos años. Aclaro que cuando comencé a estudiar, no tenía planeado viajar a Japón, pero a pesar de que mi japonés es muy básico, resultó muy útil en el viaje, pues en Japón hay muy poca gente que hable inglés (ya no se diga español). Después hablaré más a detalle de esto.
  • Pedí consejos. No hay nada mejor que obtener consejos de alguien que ya haya hecho un viaje parecido. Precisamente por eso estoy escribiendo esto. Avena (que lleva viviendo en Japón por varios años) y Alejandra (que viajó para allá recientemente) me dieron muy buenos consejos.

 

Llegando a Japón.

    En Tokyo hay dos aeropuertos principales: Narita y Haneda. La aerolínea del vuelo de LAX a Narita fue All Nippon Airways, aunque extrañamente la compra del boleto fue a través de United Airlines. El vuelo desde LAX hasta Narita duró aproximadamente 11 horas, que fueron hechas un poco menos cansadas gracias al excelente servicio de la aerolínea. Puedo confirmar que la clase económica de All Nippon Airways es comparable y en muchos aspectos superior a la primera clase de United Airlines. Durante el vuelo recibimos dos comidas completas bastante buenas y muchos aperitivos y bebidas, todo incluido en el precio del vuelo. Cada asiento del Boeing 777 que usamos tiene una pantalla en donde se pueden ver películas, documentales y otros videos, así como un mapa de la ruta actualizado en tiempo real. La selección de películas fue sorprendentemente buena y nueva para la clase económica, y también se pueden ver videos turísticos de Japón para hacer planes de último momento.

    Una vez que llegamos a Narita, pasamos por la aduana. encontramos una ruta a Shibuya y tardamos más de una hora en recorrerla, el reto fue encontrar el departamento que habíamos reservado. A pesar de que el departamento estaba a menos de dos cuadras de la estación, no teníamos manera de saberlo ya que mi GPS no pudo darnos indicaciones y las direcciones en Japón tienen un formato totalmente incomprensible. Ya que no teníamos manera de conectarnos a Internet para usar Google Maps, nos vimos en la necesidad de pedir ayuda a un taxista, que muy amablemente nos ayudó a pesar de las dificultades al entendernos, y no sólo eso, sino que se reusó a recibir dinero a cambio de su ayuda. Esta fue la primera vez que comprobamos la característica amabilidad japonesa, y no sería la última.

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Alan Verdugo / 2016/11/23 / Uncategorized / 1 Comment

Comptia Linux+ certification

    I recently completed the Comptia Linux+ certification. I spent much more time than I previously hoped on this, and because of that, I wanted to write about it. After all, this was the reason why I did not update this blog as frequently as I wanted.

    First of all, let me tell you about the basic stuff. I chose this particular certification as my first one because I am very interested in Linux and everything that is related to Open Source. Also, this particular certification has a 3-for-1 offer. This means that if you complete the certification requirements, you will not only get the Comptia Linux+ certification, you will also get LPIC-1 and the SUSE CLA certification. Alas, after September 1st, 2016, SUSE decided to stop participating on this offer, so now it is actually a 2-for-1 offer, which is still pretty good in my opinion.

    In order to get the certification, you need to pass two exams: LX0-103 and LX0-104. Currently, an opportunity to take each test has a price of $194 US dollars. Each exam consist of 60 questions that you can answer in a 90-minute period. In order to pass an exam, you need a minimum of 500 points (on a scale of 200 to 800). I am still not sure how the questions are graded

Preparing for the exams.

    The only material I used for studying was the “Comptia Linux+ Powered by Linux Professional Institute Study Guide: Exam LX0-103 and Exam LX0-104 3rd edition” book. Its name alone should tell you how long and boring it is to read (like most technical books). However, it is the tool that allowed me to be certified, so it does deliver what it promises and I would recommend it. The book also includes a discount code for the exams and access to a website where you can study using flashcards and a test exam.

    I admit I did not study frequently, there were days when I read the book for a couple of hours, then I did not read it until weeks later because I just did not have the time. I know for a fact that proper discipline and regular study schedules while reading this same book will result in better grades on the exams. However, I read the book three times from beginning to end. It was boring, painful, and I just got sick of reading the same thing over and over again (I committed to not read any other book until I got the certification), but it was worth it in the end.

Taking the exams.

    Once you paid and scheduled your exam, you just need to go to the PearsonVue center you selected. You only need to take a couple of official IDs with you. The lady that helped me was very kind and made sure to explain the whole process clearly. She asked me for my IDs, verified that my signature and picture matched and then took another picture of me. All this is just to ensure that nobody else is able to take the exam and claim it was you. So, if you were thinking in asking a friend to go and take your certification test for you, it will simply not work. Security is very thigh and I think that is good. I was given a set of rules and told to agree on them. The rules basically say that you will not cheat and will not help other people cheat (which is practically impossible anyway).

    After that, I was given a key and told to put all my things in a drawer. You are not allowed to sit in front of your computer with your cellphone, jacket, keys, notebooks, or anything else that could be used to cheat. I was given a marker and a small whiteboard, which I was supposed to use as a notebook if needed.

    As for the actual questions, some of them are multiple choice, some are what I like to call multiple-multiple-choice (“choose the 3 correct answers from 5 options”) and in some questions you have to actually type the answer on a text box. I think 90 minutes is much more time than it is actually needed for 60 questions since you will know the answer right away or not know it, in both cases you maybe need a couple of seconds for each question. I used my extra time to re-read and think about the answer I chose, since some of the questions can be very tricky.

    Once you finish the exam, you are given your grade, so you know right away if you passed or not. The only “feedback” you receive are the exam objectives you failed. You never know which questions you answered incorrectly or why. If you failed on an answer related to network routing (for example), in your results sheet you will see a message saying that “network routing” is one of the exam objectives you failed. And that’s it. Of course, this is done to further ensure that you do not spread information about the questions or answers after you took the exam.

Lessons learned.

    I spent several months studying for the exams. Actually, I spent so much time studying for this, that the original exams (LX0-101 and LX0-102) were updated to new versions, which made me start studying again using new study materials because the exams’ objectives were also updated. In the future I will try to complete certifications faster to avoid this. The SUSE CLA certification offer was removed just after I scheduled my second exam, but before I actually took it, so I lost that opportunity as well just because I wanted more time to study. This is just another example of how quickly technology advances, you can literally see how some projects are outdated in a matter of days. If you want to stay current, you need to move fast, and this is something not a lot people can or want to do.

    Would I do this again? Yes, I would. Maybe not this year or even next, but I think certifications are valuable, not just because of the title in your CV, but because it shows that you are willing to undertake a challenge, prepare for it, and actually achieve it, while learning new tricks during the process. Maybe Comptia Linux+ and LPIC-1 are not as famous as the certifications from RedHat, and I was able to pass both exams in my first try, but they were much harder than I expected, and because of that I think they should be taken more seriously among employers and recruiters. I considered myself an advanced Linux user with professional experience as a system administrator, but I was still able, and required, to learn many new things in order to get the certification, for this fact alone I think it is worth it.

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Alan Verdugo / 2016/09/21 / Uncategorized / 0 Comments

Web syndication: The most useful thing nobody uses.

    In Alan Moore’s seminal comicbook Watchmen, the retired superhero Ozymandias (considered the smartest man in the planet), now an extremely successful businessman, is seen watching a wall of television sets, each set to a different channel. He does this in order to absorb as much information as possible in a reduced amount of time. He uses that information and his intellect to help his businesses grow.

    Watchmen is set during the Cold War era. At that time, television was the best massive communication instrument, so Ozymandias was right in using it. However, we now live in the 21st century, and our broadcast instruments (both physical and logical) are vastly superior to a wall of TVs. However, it is evident that not many of us are using them to their full potential, even when we are proven everyday that information is indeed power. We are relinquishing some of that power every time we use an unorganized mechanism of information consumption.

    In a world that is more connected than ever, we are surrounded by constant updates for an increasing number of sources. We are being pressured into keeping up to date to an ever increasing amount of information, yet we have an ever decreasing amount of time to do it. Web syndication mechanisms have arisen trying to solve problems like this one, and they are actually very effective in doing it. However, their usage has been relatively low and it keeps declining.

    The most popular Web Syndication mechanism is RSS[1]. Reading a RSS feed is like reading the front page of a very organized newspaper. A newspaper that updates itself every minute.

    As an avid user of RSS feeds, I can start my browser and be updated in all the important news in just a couple of minutes. More importantly, I can do that again every few hours to know if something new has happened, and doing it will only take me another minute. This is a great help in my productivity since I can still be aware of everything that is happening but it just requires a fraction of the time it used to take before I started using feeds. Before using feeds, I browsed trough the news pages aimlessly, wasting hundreds of hours every month. Now, I still get the same content, but I have reduced the time I need to do so.

    There was some controversy when Firefox 4 launched and suddenly the RSS button was removed from the default layout. According to Mozilla, the reason behind that decision was that only 3% of the users actually clicked on it[2], which is one of the lowest usage rates of the main UI elements in the whole browser. This proves the point, Web Syndication is one of the most useful mechanisms on the Internet, but only a waning minority is taking advantage of it.

Based on over 117,000 Windows 7 and Vista Test Pilot submissions from 7 days in July 2010.

This heatmap shows the usage rate of the RSS button in Firefox. Source: https://heatmap.mozillalabs.com/

    Google Chrome plainly offers no native support for feeds, and the installation of an extension is necessary in order to use them. In 2013, Google discontinued Google Reader, the most popular RSS client at the time. Twitter stopped supporting RSS in 2013. Apple removed support for RSS in Safari and Mail when OS X Mountain Lion was launched in July of 2012. From then on, the users are directed to the Mac App Store, where they can buy an RSS reader[3]. Worst of all, the number of web designers that add a RSS button to their designs is decreasing, as is the number of back-end programmers that actually implement a RSS feed in the page to begin with.

    No wonder the usage of Web syndication is declining. It was low to begin with, and the tech giants are making it harder for people to use it or even to know that it exists.

    But why have all these companies forsaken RSS? After all, RSS is a very useful feature that is easy to implement, and it does not require many resources. In the case of Google Reader, it was said that the product usage declined, which is a similar case to the removal of the RSS button on Firefox. However, Apple went a step further and removed a feature that was already working and caused many problems for their users in the process. RSS in OS X was not broken, but Apple decided to “fix it” by simply removing it. In other words, RSS was not hurting anybody, but they decided it was its time to go.

RSS usage statistics. Source: http://trends.builtwith.com/feeds/RSS

RSS usage statistics. Source: http://trends.builtwith.com/feeds/RSS

    Without RSS, I would have to go to my news pages and look for the news. I have noticed that this is very distracting. With RSS, the news come to me, and they are waiting there to be read. I can choose when I want to visit a site in order to read further. I can preview the content of a site and decide beforehand if I really want visit it.

    And this brings the question: are RSS/Atom feeds bad for a website? After all, if I have to actually go to a site in order to read the headlines, it is much more likely that I will read more articles, click on banners and spend more time browsing the site, which directly or indirectly increases the site’s income. In this sense, for a webmaster, feed reading is like window-shopping, when the user could instead enter the store and be subjected to a much more complete marketing experience. This seems to be the case. After all, Facebook and Twitter both have reduced or completely removed support for RSS feeds. They obviously prefer their users to spend more time in their advertisements-plagued main sites instead of just getting plain-text updates via a feed. Window-shopping is bad business, while a complete “shopping” experience has proven to be much more profitable. Just ask Starbucks.

References:

  1. http://trends.builtwith.com/feeds
  2. https://heatmap.mozillalabs.com/
  3. https://en.wikipedia.org/wiki/OS_X_Mountain_Lion#Dropped_and_changed_features
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Alan Verdugo / 2016/06/19 / Uncategorized / 0 Comments