Viaje a NY (segunda parte)

(La primera parte está aquí.)

Beacon, NY.
Hay muchos paisajes interesantes fuera de la ciudad.

    De camino al hotel me sorprendió mucho ver la vegetación tan densa que hay en el estado de New York. Cuando pienso en New York, pienso en las Tortugas Ninja y en Spider-man. Las otras personas piensan en edificios, calles, hot dogs y contaminación. Pero nadie piensa en los ambientes tan naturales que están tan cerca de la ciudad y prácticamente nunca aparecen en los medios, lo cual es una verdadera lástima pues a mi parecer son un atractivo visual mucho más interesante que cualquier playa u otros destinos vacacionales clásicos.

    Otra cosa que me sorprendió fueron las “Text stops“, (si, al ver los letreros yo también pensé que decían “Sex stop”) que básicamente son áreas de descanso en la carretera, dónde los conductores pueden detenerse para enviar mensajes de texto, ver fotos de gatos, leer blogs aburridos o subir la enésima foto de sus hijos a las redes sociales. Esto me sorprendió porque fue un recordatorio de lo mucho que los smartphones influyen en nuestras vidas, tanto así que se tienen que tomar estas medidas para evitar accidentes. Hablando de accidentes, también me sorprendió la manera tan amable, respetuosa y cuidadosa en la que vi que todos manejaban, incluso cuando nosotros mismos cometimos algunas mexicanas en el tráfico.

    Algo que le he de reprochar a los Estados Unidos es que los trayectos casa-trabajo y trabajo-casa suelen ser larguísimos y muy poco prácticos. Generalmente, la gente vive en los suburbios o en pueblos cercanos a sus oficinas, y es raro que alguien viva tan cerca de su trabajo como para que se pueda ir caminando, en bicicleta, o sólo use transporte público. Esto crea situaciones muy deprimentes y difíciles, como trayectos de horas cada día, o pagar sumas exorbitantes por un departamento cerca del trabajo (que tiene que estar en una zona accesible para empezar, lo cual pocas veces sucede). Por más extensa que sea la red del subway neoyorkino, mucha gente está condenada a comprar un auto y estresarse varias horas al día conduciéndolo. Tristemente esto es algo que ya es una realidad o cuando menos se vislumbra en ciudades de México y otros países. Sin embargo, Internet y las tecnologías móviles permiten trabajar desde casa cuando sea necesario así que a pesar de que este problema se agudiza, las soluciones poco a poco van surgiendo.

    Después de ver cuestiones laborales, tuvimos tiempo de realmente pasear por la ciudad y realmente ver de qué se trataba todo el escándalo que hacen sobre NY. Debo decir que, en este aspecto, la ciudad si cumplió muy bien las expectativas. Realmente esta es una de las pocas ciudades del mundo en las que alguien pobre (como yo) puede sentir que tiene al mundo en sus manos. Hay tantas cosas tan interesantes qué hacer en un lugar tan reducido que es fácil perderse en el consumismo y las luces.

    Manhattan es el centro de todo aquí. Central Park, Times Square, Rockefeller Plaza, el Empire State Building, Broadway, Fifth Avenue, y la gran mayoría de museos y tiendas interesantes están aquí. Sin mencionar la estatua de la libertad, que está en Ellis Island, muy cerca de Manhattan.

Así llegamos a Brooklyn.
Así llegamos a Brooklyn.

    También pasamos unos (horribles) momentos en Brooklyn. No puedo hablar sobre todo Brooklyn, pero la parte en la que pasamos caminando, era el más ghetto de los ghettos que he visto. He pasado de noche por colonias mexicanas de muy mala fama y no fue sino hasta ese momento que realmente me preocupé. Sin mencionar que andábamos por la calle con maletas, laptops, smartphones, visas, pasaportes, dinero en efectivo y cara de “no soy de aquí y estoy totalmente perdido”. Pasamos frente a una estación de policía y nos preguntaron si estábamos perdidos (la pregunta más retórica que me han hecho en mi vida). De nueva cuenta, no los aburriré con los detalles del milagroso escape.

Así salimos de Brooklyn.
Así salimos de Brooklyn.


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