Libros leídos en el 2016

    Este 2016 fue un año bastante caótico en muchos sentidos, lo cual resultó en que no cumplí con mi meta de leer cuando menos un libro por cada mes del año. Hace mucho que no pasaba esto y me siento decepcionado de mi mismo, sin embargo considero que la gran mayoría de los libros que leí fueron buenos y que cada uno me enseñó algo diferente, así que de cualquier manera me siento satisfecho.

01 – “The information: A history, a theory, a flood.”, de James Gleick.

    James Gleick se propuso la dificultosa tarea de compilar toda la historia de la información en un libro, y, a pesar de ser un tema tan amorfo y extenso, creo que lo logró muy bien. Empieza hablando sobre cómo los africanos usaban tambores para transmitir mensajes, y de la revolucionaria idea de que lo único que es escencial en la transmisión del mensaje es el mensaje mismo. Habla de la inusual vida de Charles Babbage y de como su brillante máquina diferencial era considerada un juguete inútil. Se habla sobre la revolucionaria invención del telégrafo, y de cómo cambió la forma de pensar de la gente, y con ello, inició la verdadera globalización. Por ejemplo, cuenta la historia de como cierta señora llevó un plato de sopa a la oficina de telégrafo, esperando poder enviarlo a su hijo en otra ciudad. Incluso gente culta y educada se confundía en las oficinas de telégrafo cuando se les decía que su mensaje ya había sido enviado, mientras que el mensaje aún seguía escrito en la hoja en la que lo escribieron. Es decir, la gente tuvo que divorciar el concepto de “mensaje” de el concepto de “medio”, y esto probó ser inesperadamente difícil. La humanidad en general no estaba preparada para comprender un cambio tan radical, y se hablaba por primera vez de que, para comunicarse, “ahora, el tiempo y el espacio son insignificantes”. La idea de conectar a America con Europa a través de un cable submarino se consideraba absurda e inconveniente, después de todo, “¿qué podrían lograr sólo un montón de cables?”. El concepto de clima y toda la meteorología sufrió cambios impresionantes. El clima dejó de ser un fenómeno local y por fin se comprendió que había fenómenos que abarcaban grandes distancias, y que todo el sistema climatológico del mundo estaba, de alguna manera, conectado. También se habla de que los usuarios del telégrafo empezaron a usar formas primitivas de encripción y compresión de datos, con el propósito de ocultar mensajes a los operadores de telégrafo o ahorrarse dinero al enviar menos caracteres.

    Este libro fue una lectura sumamente interesante, recomendable a cualquiera, pero que debería ser lectura obligada para cualquiera que estudie o trabaje con cualquier tipo de información, es decir, la mayoría de las personas de hoy en día. De habérseme enseñado la historia de la información de esta manera en la escuela, la habría disfrutado muchísimo más.

02 – “The forever war”, de Joe Haldeman.

    William Mandella es un físico que ha sido obligadamente reclutado para formar parte de una élite de genios atletas entrenados para pelear contra los Taurans, una civilización extraterrestre de la cual no se sabe casi nada. Para pelear contra ellos, usan armaduras futuristas con toda clase de armas, camuflajes digitales y visores inteligentes. La historia fluye constantemente y siempre hay situaciones interesantes o emocionantes. Menciono esto porque desgraciadamente muchos libros de ciencia ficción tratan de tomarse demasiado en serio a si mismos y terminan siendo aburridos o dejan de lado los aspectos de ciencia ficción en favor de intrigas políticas o militares. Una particularidad de The Forever War, es que uno de los temas centrales son las problemáticas de la relatividad del tiempo en una guerra interestelar. Por ejemplo, al viajar a velocidades cercanas (y más tarde mayores) a la de la luz, hay momentos en los que el tiempo para los soldados pasa más “rápido” y permite adelantarse a los Taurans en cuanto a investigación y desarrollo bélico, y por lo tanto, les permite destruir totalmente a sus oponentes en las batallas subsiguientes. Sin embargo, a veces pasa lo contrario y los humanos se ven indefensos frente a tecnología demasiado avanzada. Los eventos en la Tierra también pasan más rápido con respecto a los soldados peleando en el espacio, y muchos de ellos regresan sólo para ver a sus familiares muertos, ver que sus ahorros ya no valen nada gracias a una devaluación acelerada, o por el contrario, que sus ahorros han aumentado exponencialmente. Gracias a que son muchas las personas en esta situación, se pierde totalmente el tiempo “común” y todo pasa subjetivamente respecto al protagonista. Estamos hablando del máximo jetlag, donde no son horas las que se pierden o ganan en un viaje, sino décadas o incluso siglos. El shock cultural que acompaña a ese jetlag es igualmente violento y devastador. Interstellar y otras historias han explorado este tema brevemente, pero esta es la primera vez que veo a un autor yendo a fondo con él y explorarlo no sólo al nivel de una persona, sino de toda la raza humana. La gente es forzada a acostumbrarse instantáneamente a “nuevas” modas, costumbres, tecnologías y leyes. De hecho, en la segunda mitad del libro se discute un aspecto social muy importante sobre el cual el gobierno tomó control, y de si hacerlo es ético, permisible, o incluso deseable y ventajoso. No comentaré nada más en favor de no arruinar algunas sorpresas, y para tratar de incitar la curiosidad y el interés de leer este excelente libro. The Forever War ganó los premios Nebula, Hugo y Locus, y generalmente puede verse en las listas de los mejores libros de ciencia ficción. No puedo evitar pensar que así fue como debió escribirse Starship Troopers.

03 – “Cordero”, de Christopher Moore.

There is no such thing as a conservative hero.

    Este es el “evangelio perdido” que nunca se escribió. Cuenta la historia de Jesús de Nazareth durante su infancia y adolescencia, narrada por su mejor amigo. Este libro me sorprendió de buenas y malas maneras. Por un lado, esperaba que se centrara mucho más en la comedia, pero por otro lado, en ciertos momentos pasa de ser totalmente irreverente a ser bastante profundo y provocador. Admito que cometí el grave error de leer este libro en una traducción española, lo cual disminuye casi por completo toda la gracia que tiene. Tengo la sospecha de que, de haberlo leído en su idioma original, lo habría disfrutado mucho más. No sólo eso, la traducción es mala incluso para los estándares españoles y eso se nota incluso cuando no he leído este libro en inglés. Sin embargo, recomiendo leerlo cuando menos como ejercicio mental, para pensar en cómo pudo haber sido la adolescencia de Jesús, de la cual sospechosamente nada se menciona en las versiones “oficiales” de la Biblia.

    Gracias a este libro, descubrí que, de hecho, si hay evangelios apócrifos que hablan sobre la niñez y adoslescencia de Jesús, sin embargo, el autor decidió no basarse en ellos dado a que el libro resultaría aún más polémico (por ejemplo, el evangelio de Tomás habla de como el niño Jesús mataba niños que lo hacían enojar, y de cómo cegaba a los padres cuando se quejaban de ello). Por este tipo de razones, el autor empieza y termina el libro con advertencias, diciendo que no escribió Cordero para tratar de quebrantar la fe de nadie, ni para burlarse de ella. Debido a esto, el autor no toma riesgo alguno. Esto es un poco descepcionante, pero también entendible conociendo lo fanáticas, y peligrosas, que pueden ser las mentes cerradas. Sin embargo, Cordero incita a hacernos muchas preguntas muy interesantes: ¿Por qué no hay más historias sobre la juventud de Jesús? ¿Acaso existen, pero fueron ignoradas y ocultadas deliberadamente?, ¿Cómo se escribiría un evangelio en nuestros días?, ¿De escribirse hoy en día, sería más tolerante y menos estricto?, ¿sería más claro y con menos parábolas confusas y fáciles de malinterpretar?, ¿Cuál sería la posición de Jesús sobre temas polémicos actuales, como el aborto, la homosexualidad, o la igualdad de géneros?, ¿A qué se debió el cambio tan radical entre las enseñanzas del viejo y nuevo testamento? Es interesante pensar en todo esto, aunque seguramente nunca tendremos respuestas.

04 – “The hacker crackdown – Law and disorder on the electronic frontier.”, de Bruce Sterling.

    Este libro esta disponible libremente en Project Gutenberg, servidores del MIT, la universidad de Adelaide, y muchos otros sitios, pues Bruce Sterling lo liberó oficialmente (y muy atinadamente) en 1994. The hacker crackdown cuenta la historia de los hackers de finales de los 80s y principios de los 90s, así como los eventos de la infame operación Sundevil, la cual no era más que una redada conjunta de hackers en los Estados Unidos. Empieza contando sobre los orígenes de la red telefónica, y cómo los circuitos reemplazaron a cientos de miles de operadoras telefónicas, que a la vez reemplazaron a varones adolescentes pues resultó obvio que a los hombres les gusta mucho jugar bromas y hacer maldades con las redes de comunicación. La aburridísima y preocupante segunda parte del libro se centra más en las distintas autoridades que dificilmente, y sin mucho éxito, trataban de ponerle un alto a los crímenes cibernéticos.

05 – “The princess bride, S. Morgenstern’s classic tale of true love and high adventure”, de William Goldman.

    Después de tener este libro en mi lista por varios años, por fin me di un tiempo para leerlo. The princess bride fue, supuestamente, originalmente escrito por un tal S. Morgenstern. La versión de Goldman es una versión abreviada y con anotaciones. Desafortunadamente la version de Morgenstern es imposible de conseguir, pues nunca ha existido realmente.

    Admito que el título del libro me hizo temer que fuera una novela cursi y fantasiosa estilo Disney, y tal vez fue por eso que postergué tanto leerlo. Afortunadamente estos miedos estaban infundados y resultó ser un libro excelente. En partes, se siente como si Douglas Adams hubiera escrito un libro de fantasía. Desgraciadamente, siento que este será otro de esos libros que le recomiendo a todos mis conocidos y nadie termina leyendo.

06 – “CompTIA Linux+ complete study guide, 3rd edition”, de Roderick W. Smith.

    Otra aburrida guía para exámenes de certificación, específicamente para los exámenes LX0-103 y LX0-104, que son necesarios para obtener la certificación CompTIA Linux+, la cual, a su vez, es equivalente a LPIC-1. La lectura de este libro no garantiza obtener un buen resultado en los exámenes de certificación, de hecho, se recomienda tener cuando menos un año de experiencia previa antes de intentarlo, sin embargo, como material de estudio, el libro es bastante bueno. Después de cada capítulo se ofrecen preguntas de prueba para diagnosticar el avance obtenido, y esto es muy útil, dado el elevado precio de los exámenes. Anteriormente escribí sobre el proceso de certificación y el papel que tomó este libro en conseguirla.

07 – “The man in the high castle”, de Philip K. Dick.

    Después de los insoportables meses que pasé leyendo el libro anterior, por fin pude leer un libro por el simple placer de leer, y realmente fue placentero leerlo. Elegí The man in the high castle por su interesante premisa y por ser uno de los más famosos libros del poco conocido sub-género de la historia alternativa. Este sub-género, si su nombre no lo explicó ya, trata de experimentar un poco con la historia real y bifurcarla de manera que ciertos eventos históricos transcurran de una manera diferente. En este caso, se habla de qué hubiera pasado si el Eje hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial. La mayoría del territorio mundial es dividido entre Alemania, Japón e Italia, con algunos territorios menores lastimosamente aferrándose a algo parecido a la independencia. Los Estados Unidos son una pequeña fracción de lo que eran antes, tanto en territorio como en espíritu y ahora se les considera una cultura casi extinta, pero por demás interesante, algo parecido a como los colonizadores ingleses casi destituyeron totalmente a los nativos americanos. También, por ejemplo, se mencionan a coleccionistas de objetos del ya moribundo estilo de vida de la cultura Americana (como pistolas de cowboys) lo cuál me hace pensar en cómo ahora las espadas samurais son vistas como objetos de colección.

    En ciertas partes los personajes hablan de un libro ficticio que habla de qué hubiera pasado si los Aliados hubieran ganado la guerra y empiezan a hacer conjeturas de cómo se hubiera logrado esto. Esta parte es una de las más intersantes de todo el libro, pues ciertos eventos concuerdan con nuestra realidad y otros no.

    El libro no es inmune a ser considerado polémico, pues aunque si destaca los horrores inegables y obvios del nazismo, también muestra efectos secundarios positivos del control Alemán. Por ejemplo, una vez que básicamente conquistaron la parte que les interesaba del mundo, la tecnología de los alemanes es enfocada en una nueva frontera: el sistema solar. Tengo que concordar en que la organización y la alta ética laboral alemana es algo digno de envidiar, y que ciertos paises (que no mencionaré para evitar sonar malinchista) se verían muy beneficiados en adoptar ciertas de esas características. Creo que ese es el gran logro de The man in the high castle: ser capaz de ilustrar los horrores que sufriríamos en ese mundo alterno pero a la vez mantener una visión hasta cierto punto neutral y sobria.

08 – “Lord of Light”, de Roger Zelazny.

Now I just want to sleep the sleep of ages, to know again the Great Rest, the perpetual bliss, to hear the songs the stars sing on the shores of the great sea.

Names are not important. To speak is to name names, but to speak is not important.

Your insolence will be repaid both now and in a life yet to come.

You will serve me in this matter. You will serve me willingly or unwillingly, but you will serve me.

Catch your breath quickly now, while you may. Breath is the least appreciated gift of the gods. None sings hymns to it, praising the good air, breathed by king and beggar, master and dog alike. But, oh to be without it! Appreciate each breath, Rild, as though it were your last-for that one, too, is near at hand!

We would give them knowledge of the sciences and the arts, which we possess, and in so doing we would destroy their simple faith and remove all basis for their hoping that things will be better-for the best way to destroy faith or hope is to let it be realized.

I am sure we will both regret it if I have to kill you.

A man is a thing of many divisions, not a pure, clear flame such as you once were. His intellect often wars with his emotions, his will with his desires… his ideals are at odds with his environment, and if he follows them, he knows keenly the loss of that which was old-but if he does not follow them, he feels the pain of having forsaken a new and noble dream. Whatever he does represent both a gain and a loss, and arrival and a departure. Always he mourns that which is gone and fears some part of that which is new. Reason opposes tradition. Emotions opposes the restrictions his fellow men lay upon him. Always, from the friction of these things, there arises the thing you called the curse of man and mocked-guilt!

Let there be no bugles within our ranks, Siddhartha. For this is not battle, but slaughter.

    Este libro fue la sorpresa que me llevé este año. Conocía a Roger Zelazny por haber leído su excelente historia For a breath I tarry, pero no esperaba que fuera capaz de escribir de esta manera. Lord of Light es la historia de Buddha, que intenta revelarse contra dioses como Yama, Vishnu, Kali, Ganesha y tantos otros para lograr el Aceleracionismo, es decir, que dejen de entorpecer la evolución humana. Al principio creí que este libro sería algo parecido a Siddhartha de Herman Hesse, y en cierta medida lo es, pero también hay tintes de otros géneros que disfruto mucho, como la ciencia ficción y la estrategia militar. Y vaya que hay peleas interesantes entre los dioses. Alianzas son hechas y deshechas de un momento a otro y las peleas entre dioses son absolutamente debastadoras e impresionantes. Todo esto mientras todos debaten con una seguridad, tranquilidad e iluminación zen absolutas.

09 – “The selfish gene”, de Richard Dawkings.

    Dawkings es conocido por muchos por ser una especie de “ateo profesional” y debatir con fundamentalistas acerca de lo equivocados que están. Sin embargo, Dawkings también es un zoologo muy inteligente y este libro es la prueba. Básicamente, habla de cómo nuestros genes son “egoistas” y sólo nos usan para reproducirse, lo que nos reduce de cierta manera a ser vehículos biológicos manipulados por ellos. Explora muchísimos comportamientos interesantes que corroboran esta teoría. También explora las explicaciones evolutivas de comportamientos que, de primera instancia, parecen paradójicos para una estrategia evolutiva estable, por ejemplo, comerse a las crías, el suicidio, arriesgar la vida por salvar a alguien más o simplemente reusarse a reproducirse. Todo esto está escrito de una manera muy asequible para cualquiera que tenga un poco de interés en ver los patrones de las formas de vida y cómo contribuyen a la supervivencia de cada especie, y, por lo tanto, de sus genes.

    Este libro es famoso por ser el origen del concepto de “meme”, que Dawkings define como un una entidad “viva” por contar con muchas (¿o todas?) de las características de los organismos que tradicionalmente le atañemos a los seres vivos: nacer, crecer, reproducirse y morir, así como evolucionar a través de las generaciones, competir por recursos necesarios para su sobrevivencia y heredar características a sus descendientes. Mucho antes de que la palabra meme fuera asociada con imágenes graciosas (y no tan graciosas) en internet, este libro explicó el transfondo científico de estos fenómenos, así como de otros como la moda, las historias, las costumbres, tradiciones, y muchas otras más que demuestran que la evolución es una fuerza imprescindible, inevitable y constante en muchos otros campos, incluso fuera de la biología. Todo esto resultó en la aparición de un nuevo campo de estudio: la memética.

    Una de las partes más interesantes de The selfish gene es donde se discute el experimento de Robert Axelrod, en el cual se pusieron a competir a varios programas que utilizaban estrategias para competir en el Dilema del Prisionero de manera iterativa. Después de ver los inesperados resultados, se discute si estas estrategias se pueden considerar estrategias evolutivamente estables y bajo qué situaciones. Obviamente aquí intervienen varios temas relevantes, como la teoría de juego, la filosofía, la política, la antropología y la psicología.

    En general este es un libro sumamente interesante, que debería ser leído por cualquiera que tenga un mínimo interés en la genética y en los comportamientos de los seres vivos, o cuando menos para que los usuarios de internet sepamos como se pronuncia correctamente la palabra “meme” y cuál es su verdadero significado.

10 – “Have space suit-will travel”, de Robert A. Heinlein.

Money problems can always be solved by a man not frightened by them.

There is no such thing as luck; there is only adequate or inadequate preparation to cope with a statistical universe.

Some people insist that “mediocre” is better than “best.” They delight in clipping wings because they themselves can’t fly.

    Después de leer Starship Troopers y The moon is a harsh mistress el año pasado, leer un libro de Heinlein que está más enfocado a la simple aventura que a la intriga militar y política fue muy refrescante. Este es un libro mucho más ligero y digerible que los dos mencionados antes, lo cuál es entendible pues el protagonista es un adolescente y todo el libro se siente diseñado para ser disfrutado por varones irresponsables con sueños de viajar por el espacio, como yo alguna vez lo fui. Heinlein se proyecta en el padre del protagonista y usa esto para dar consejos a las nuevas generaciones y para quejarse, con mucha razón, del inutil sistema educativo actual (de finales de los 50s, pero da lo mismo porque el actual es igual o incluso peor). Este libro sobrevive al paso del tiempo gracias al pésimo sistema educativo. Nunca sabremos si Heinlein vislumbró esto o si sólo es una triste coincidencia. Yo sospecho que es un poco de ambas.

    Una vez que la ciencia ficción hace su aparición, el libro se vuelve muy parecido a The Martian. El protagonista necesita usar su conocimiento en ciencias para sobrevivir en el espacio. No voy a sugerir que Andy Weir se basó en Have space suit-will travel, porque me parece natural que cualquier persona que se vea en problemas fuera de la Tierra sobrevivirá únicamente si tiene el conocimiento necesario y sabe cómo utilizarlo. Hasta ahora, la Tierra es el único punto insignificantemente seguro del universo, y la ciencia es la única herramienta que tenemos para sobrevivir fuera de ella. Los eventos del Apollo 13 son la mejor prueba de esto.

    En general, este libro es una muy buena space opera. Hay mejores libros de Heinlein, pero este me parece perfecto para lectores jóvenes que apenas van iniciando en la ciencia ficción. Si hubiera leído este libro cuando era más jóven, habría sido mi favorito por muchos años.

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Alan Verdugo / 2016/12/20 / Review
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Comments

  1. El cyrus - 2016/12/20 @ 19:34

    Muy buena lista. Mucha ciencia ficción. Seguro que mi hermano se consigue varios de los títulos que recomiendas aquí para el próximo año. Y si la primera guerra mundial y los mil libros pendientes me dejan un espacio, me gustaría leerme “The forever war”. Me gustó el escenario de una sociedad que asume las consecuencias de la relatividad del tiempo.

    El otro día empecé a ver esa serie que hicieron de “The man in the high castle”. Mierda de producción. Es otro himno gringo lleno de patriotería nauseabunda, de esa que le gusta a Hollywood. Supongo que el libro está muy lejos de ello. Pero después de ver ese remedo de vómito…no me siento muy atraído a empezarlo.

    Y bueno, sobre el hecho de que no cumplieras la meta de leer 12 libros, supongo que el consejo obvio del sentido común es que hay que buscar metas más relevantes. No leer X cantidad de libros. Que uno puede leer cosas aburridísimas que apenas y suponen algo más que un cambio de rutina. Creo que un mejor objetivo sería leer un sólo libro que conmueva los cimientos de tu realidad. Con uno sólo basta. En mi caso, el año pasado me encontré con “El hombre mediocre” de Ingenieros. Este año me encontré con otro del que hablaré después. Pero, vamos, la premisa de calidad sobre cantidad se aplica fácilmente en esta situación.

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    • Alan Verdugo - 2016/12/21 @ 12:22

      “The forever war” es buenísimo, creo que tu lo disfrutarías mucho.
      “The man in the high castle” pudo ser mucho mejor, y la verdad pensaría en recomendarlo. Tenía pensado ver la serie para ver si se centra en las pocas partes buenas del libro, pero que bueno que me adviertes para no perder mi tiempo.
      Sobre mi meta, estoy de acuerdo contigo, este año no me voy a preocupar tanto por la cantidad. Sin embargo, la meta me ha obligado a variar los temas de los libros y a encontrar varias sorpresas que tal vez no habría encontrado de otra manera (como Lord of Light, que también te recomiendo mucho).
      Este 2017 ya tengo varios planeados. “El hombre mediocre” me llamó la atención desde que escribiste de él. Por lo pronto, por fin pude conseguir “El pulgar del panda” y será uno de los primeros que lea.
      A ver cuándo pones tu lista.

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